UNA INICIATIVA DE PÉREZ ESQUIVEL Y LA MESA ECUMÉNICA Jornadas de ayuno y oración para denunciar el hambre: “Un encuentro de los que buscamos que haya pan repartido y no acumulado”

El premio Nobel de la Paz y presidente de la Comisión Provincial por la Memoria Adolfo Pérez Esquivel llamó a la “rebelión de las conciencias para que comencemos a pensar y a actuar porque la única forma de revertir esto es unirnos sin violencia”. Lo hizo en la apertura de las jornadas de ayuno y oración convocada por la Mesa Ecuménica para denunciar el hambre, el avance de la desigualdad y el desfinanciamiento de las políticas públicas por parte del Gobierno nacional. Los integrantes de la CPM y de la Mesa Ecuménica Miguel “Pancho” Velo –uno de los ayunantes– y Peter Rochon también participaron del llamado a multiplicar la conciencia de comunidad por la democracia, la vida y el bien común. Las integrantes del organismo María Sonderéguer y Alcira Daroqui, y referentes políticos, sindicales y sociales acompañaron el inicio del ayuno que se extenderá hasta el próximo martes 9 de junio.
ANDAR en Plaza de Mayo
(Agencia) “El hambre es un crimen, y creo que es justamente una de las consignas que no perdió el sentido de los 90 para acá y sigue siendo importante para muchos de los cristianos que buscamos que haya pan repartido y no acumulado, compartir la mesa es justamente la consigna a partir de la cual podemos poner a disposición de otros lo necesario para vivir”, dijo el pastor evangélico, integrante de la Mesa Ecuménica y de la CPM Peter Rochon, durante la primera jornada de ayuno y oración, una iniciativa de nuestro presidente y Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel.
Durante el acto de apertura de las jornadas, Adolfo Pérez Esquivel hizo énfasis en el impacto negativo de los recortes en áreas cruciales como salud, educación y asistencia social, remarcó que “democracia significa derechos e igualdad para todos y todas”, y recordó anteriores ayunos realizados durante la dictadura, como método para “despertar conciencias”. La protesta que comenzó este martes se extenderá durante toda la semana, bajo la consigna de ayunar para denunciar el hambre en la sociedad argentina, reunirse para defender la vida y orar para sostener la esperanza.
Bajo la consigna “Una semana para despertar las conciencias”, esta misma actividad tuvo lugar en distintas plazas centrales del interior del país, con otras organizaciones ecuménicas, sociales y de derechos humanos que se reunieron para debatir y pensar soluciones ante el “crecimiento del hambre, la exclusión, la violencia y el deterioro social”.
“En esta reunión creemos en la fuerza de la oración, hoy con la Mesa Ecuménica, pastores y curas de la Opción por los Pobres, laicos estamos acá porque creemos que puede cambiar la situación, el pueblo tiene que dejar de ser espectador para asumirse como constructor de su propia vida y de su propia historia”, expresó el premio Nobel de la Paz.
En diálogo con ANDAR, el integrante de la CPM y uno de los ayunantes, el padre Miguel “Pancho Velo, agregó: “con este encuentro podamos ser multiplicadores en lo que podamos de esa conciencia de comunidad que todos los que profesamos la fe de distintas iglesias tenemos como norte para construir lo que Jesús llamaba el Reino de Dios”.
El martes en Plaza de Mayo se hicieron presentes músicos y artistas, entre ellos el compositor de folklore Carlos “Peteco” Carabajal. Y también estuvieron el ex diputado Claudio Lozano, el secretario general de la CTA Autónoma Hugo “Cachorro “Godoy y el secretario gremial de ATE nacional Óscar de Isasi, el presidente de la asociación Defensa de niños y niñas Internacional Argentina Norberto Liwski, el ex diputado peronista Eduardo Valdés y la actual diputada Julia Strada. Uno de los carteles rezaba “libertad por Lucas Aguilera y Paula Giménez”, presos en Libia tras participar del tramo terrestre de la Flotilla Sumud de ayuda a Gaza.
Las actividades continuarán hasta el próximo martes, con diversos encuentros con jubilados, estudiantes, organizaciones sociales, pueblos originarios, mujeres y otros sectores de la sociedad. Habrá conversatorios, una radio abierta, y celebraciones ecuménicas. El objetivo es que se repliegue en todo el país y también más allá, en los países vecinos, con actividades culturales abiertas a la comunidad que alerten sobre la vulneración de los derechos humanos.
“Nos tiene que pasar por el cuerpo”
Durante el acto en Plaza de Mayo, el padre Miguel “Pancho” Velo evocó a Jesús: “Él decía Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque sin justicia no hay paz. Y él también decía que quienes quieren hacer justicia van a ser perseguidos. Bueno, hoy comenzamos este itinerario, esta aventura, este camino. Queremos la paz. Pero el nuevo nombre de la paz es la justicia”.
En diálogo con ANDAR el padre Miguel Velo explicó que “esta jornada comenzó como un periodo de ayuno y de oración, con la intención de poder multiplicar la conciencia de rebelarnos contra un sistema que es excluyente. Lo llamamos ayuno y oración porque nos parece que la oración tiene que pasarnos por el cuerpo, que tiene que ser nuestro cuerpo, también solidario con el cuerpo de las chicas asesinadas por el machismo, con el hambre del pueblo, la gente que está a la intemperie todas las noches, las guerras, la falta de medicamentos, los discapacitados, dejados a la buena de Dios. Eso es oración y ayuno porque nos queremos solidarizar con los que cada vez más les cuesta más comer”, agregó.
Por su parte, Peter Rochon, pastor evangélico, también integrante de la Mesa Ecuménica y de la CPM, propuso construir una red que sostenga, “para que esos tantos que se están cayendo, puedan tener un espacio de encuentro, porque lo que más nos falta es poder sentirnos acompañados en ese tiempo y sentir que no estamos solos”. A su criterio, la semana de ayuno tiene que ver con reclamar “aquello que es justo, aquello que podemos reclamar, porque hay otros que ya no pueden, ya no tienen la opción de no ayunar”.
Para Rochon, “este sistema económico en el que estamos parados nos quiere fragmentados y nos quiere peleando entre nosotros, por eso el testimonio más fuerte que podemos dar como cristianos es poder encontrarnos, y no solamente los cristianos, para pensar, compartir el pan y construir con otros otra realidad”.
Y enfatizó que “partir el pan es mucho más que pan, tiene que ver con buscar dignidad en el trabajo, que la condiciones sean justas y los salarios sean dignos”. En los hechos, según un relevamiento del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI), desplegado en la provincia de Buenos Aires, un 77% de familias se privó de alimentos por falta de dinero y endeudamiento.
La Mesa Ecuménica se conformó luego de lo sucedido con el Malón de la Paz, para acompañar a las distintas comunidades de Jujuy que fueron a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a reclamar por sus derechos.
“La idea de hacer este ayuno es tener una mirada crítica de lo que está pasando en la sociedad, de poner en cuestionamiento a nivel social, y en ese sentido va en contra de las políticas de este gobierno”, dijo a ANDAR la abogada Mariana Katz, integrante del Servicio de Paz y Justicia (Serpaj), organización que integra la Mesa. “Van a participar muchos sectores que han sido excluidos con la destrucción de políticas públicas, como mecanismo de resistencia, por eso habrá actividades culturales, con la mirada que el propio Adolfo tiene sobre los derechos humanos, que no son sólo normas jurídicas que generan obligaciones a los estados, sino que son procesos de resistencia a una opresión que vulnera derechos”, manifestó sobre la participación del Serpaj en esta convocatoria.

















