MUERTE EN LA COMISARÍA DE MADARIAGA “La condena a los policías es un mensaje a la sociedad contra la impunidad”

“Hoy, después de tantos años de lucha, la justicia finalmente dictó la cadena perpetua para tres ex policías responsables de la muerte de mi hermano dentro de la comisaría donde fue torturado, brutalmente golpeado y luego asesinado el 13 de enero del 2013”. Así abrió el diálogo con Andar Anabella Taboada, hermana de Damián Sepúlveda, muerto a manos de la Policía Bonaerense que pretendió montar un suicidio en la comisaría de General Madariaga. La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) fue veedora en la causa en calidad de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura y acompañó a la familia.
ANDAR en Dolores
(Agencia) “Nada de esto me devuelve a mi hermano. Nada repara el vacío, el dolor ni todo lo que nos arrebataron. Pero este fallo significa algo muy importante: reconoce que lo que pasó no fue un error ni un exceso, fue un crimen. Y pone en palabras legales una verdad que como familia sostuvimos siempre”, agregó esta mujer de 44 años que es licenciada en enfermería y vive en Mar del Plata.
El Tribunal en lo Criminal 1 de Dolores condenó a prisión perpetua a tres ex funcionarios policiales por el homicidio de Sepúlveda, y un cuarto acusado recibió una pena de dos años de prisión de ejecución condicional. En principio, el fallo cerraría un capítulo judicial que se extendió por más de una década, luego de que en octubre de 2025 el Tribunal de Casación Penal bonaerense revocó las absoluciones dictadas por el Tribunal Criminal 2 de Dolores tras el juicio oral. Fueron más de doce años de lucha judicial de la familia y de los organismos de derechos humanos. Los condenados deberían, según este fallo, cumplir las penas impuestas más las accesorias legales y costas procesales.
Alcides Gabriel Montenegro fue condenado a prisión perpetua como coautor de los delitos de torturas y homicidio agravado por la causa. Mauricio Daniel Díaz recibió la misma pena por los mismos delitos. Guillermo Gastón Formentini también fue condenado a prisión perpetua. Walter Javier Soto fue sentenciado a dos años de prisión de ejecución condicional por el delito de omisión imprudente de evitar torturas.
En octubre de 2025, la Sala III del Tribunal de Casación Penal bonaerense, integrada por los jueces Víctor Horacio Violini, Ricardo Borinsky y Daniel Carral, había revocado las absoluciones de los cuatro policías luego de que un juicio oral en 2022 los dejara en libertad.
La resolución de Casación se basó en las pruebas periciales, especialmente la reautopsia practicada por la médica forense Emma Virginia Creimer y los informes de Gendarmería Nacional, que descartaron la hipótesis de suicidio sostenida por el tribunal de origen y confirmaron que la muerte de Sepúlveda fue consecuencia de torturas seguidas de homicidio dentro de la dependencia policial. El máximo tribunal penal bonaerense consideró acreditado que la víctima fue torturada y asesinada en la comisaría, y ordenó reenviar el caso a Dolores para que se impusieran las penas correspondientes.
Mensaje a la sociedad
“Fueron años difíciles, de insistir, de no bajar los brazos, de convivir con la impotencia y la bronca. Este fallo no cierra la herida, pero trae un poco de consuelo dentro de tanto dolor. Es una forma de decir que su vida importaba, que no fue olvidado y que hay responsables que hoy deben responder por lo que hicieron”, expresó Taboada, una de las hermanas de Damián. Y agregó: “También es un mensaje para la sociedad de que estos hechos no pueden quedar impunes, nadie debería perder la vida en un lugar donde se supone que tiene que ser protegido”.
Tras recordar que en la familia son siete mujeres y que Damián era el único varón, dijo: “A mi hermano lo llevo conmigo todos los días. Su ausencia duele, pero su memoria sigue viva en cada paso que damos buscando verdad y justicia”.
Por su parte, otra de sus hermanas, María Eugenia Sepúlveda, comentó: “Tantos años que esperamos que salga esto, bueno salió gracias a Dios; esperamos que cumplan la sentencia que tienen que cumplir tanto por Damián como por nosotros que somos su familia, que nos quedamos acá extrañándolo y siempre recordándolo. Esperamos que se cumpla y que paguen lo que hicieron con él”.
Damián Sepúlveda con parte de su familia
“Izamiento por mano extraña”
Según la investigación, el 13 de enero de 2013 alrededor de las 10.48, los oficiales Montenegro y Díaz detuvieron a Sepúlveda, que tenía 27 años en ese momento, en inmediaciones de las calles 8 y 21. Lo trasladaron al Hospital Municipal, donde no se le detectaron lesiones a simple vista, y luego a la comisaría de General Madariaga, adonde llegaron a las 11.05.
La fiscalía a cargo de Juan Pablo Calderón, cuya persistencia también fue fundamental para lograr las condenas, estimó que entre la detención y las 12.45, los acusados torturaron a Sepúlveda con golpes en la cabeza, nariz, región dorsal, rodilla, pie derecho y tobillo izquierdo, incluyendo la fractura del quinto arco costal y múltiples lesiones. Posteriormente, los mismos sujetos le dieron muerte arrastrándolo y sujetándolo para luego ser colgado en una maniobra homicida denominada ‘izamiento por mano extraña”, simulando un suicidio con una prenda de vestir.
En la investigación consta que el día 13 de enero de 2013 “dos funcionarios de la policía de la Provincia de Buenos Aires identificados como Alcides Gabriel Montenegro y Mauricio Daniel Díaz siendo aproximadamente las 10.48 horas en inmediaciones de las calles 8 y 21, detuvieron a Damián Alejandro Sepúlveda. Procedieron a su traslado en móvil en primer lugar al Hospital Municipal, donde si bien no fue exhaustivamente revisado tampoco se le detectaron lesiones a simple vista, y conforme precario médico presentaba aliento etílico”.
Posteriormente, continuaron con su traslado hasta la comisaría de General Madariaga. “Allí arribaron a las 11.05 horas, de acuerdo al sistema de localización automática del móvil. Sepúlveda fue ingresado con vida por el personal policial antes nombrado, al sector de calabozos de la dependencia policial”.
Intenso sufrimiento
La Fiscalía estimó que “entre la hora de la detención, 10.48 horas, y con anterioridad a las 12.45, los sujetos activos antes mencionados, Díaz y Montenegro, encontrándose la persona detenida bajo custodia y en el espacio delimitado entre el traslado en el móvil policial y el sector de calabozos de la comisaría de General Madariaga, con el fin de provocarle un intenso sufrimiento, torturaron a Damián Alejandro Sepúlveda, principalmente mediante la aplicación de golpes en su cuerpo, más precisamente en la cabeza, en la nariz, en la región dorsal , en la rodilla, en el pie derecho y en el tobillo izquierdo”. Dicho castigo, según consta en la causa, “incluyó la fractura del quinto arco costal y le produjo múltiples lesiones descritas en el informe de la re autopsia”.
Asimismo, en la causa se sostiene que los mismos sujetos activos –Díaz y Montenegro- posteriormente habrían “procedido a darle muerte, arrastrándolo y sujetándolo, para luego ser colgado en una maniobra homicida denominada ‘izamiento por mano extraña’, mediante la cual trataron de simular una maniobra suicida, utilizando a tal fin una prenda de vestir del tipo chomba manga corta”.


















