EN LA CAUSA CONOCIDA COMO “COORDINACIÓN FEDERAL” A casi 50 años de la masacre de San Patricio citan a indagatoria a cuatro agentes de la policía federal

Esta semana se conoció el pedido de citación a declaración indagatoria formulado por el titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 3 de Comodoro Py, el juez Daniel Rafecas, para los cuatro expolicías de la Federal –Miguel Ángel Romano, Atilio Edgardo Juárez, Serafín Losada y Héctor Roberto Olivetto-, sospechados de haber liberado la zona para que los autores materiales de la masacre de San Patricio pudieran llevar a cabo los cinco asesinatos: las víctimas fueron tres sacerdotes y dos seminaristas de la congregación de palotinos en el barrio porteño de Belgrano. Pasaron casi 50 años de los hechos y del inicio de la investigación, cuando el fiscal Julio César Strassera tomó las primeras declaraciones.
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(Agencia) Para el juez Rafecas, los exintegrantes de la Policía Federal que deberán brindar declaración indagatoria entre el 23 y 30 de junio próximos son quienes “aseguraron las condiciones para la realización del operativo en la casa parroquial, sin haber llevado a cabo acción tendiente a evitar su consumación”.
La medida judicial llega casi 50 años después de aquella madrugada del 4 de julio de 1976, cuando –según la hipótesis principal de la causa- una patota de la Superintendencia de Seguridad Federal (SSF) asesinó con múltiples disparos a los curas Alfredo Kelly, Pedro Dufau y Alfredo Leaden y a los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio Barletti en el interior de la parroquia de San Patricio, en el barrio porteño de Belgrano.
El múltiple crimen –en cuya escena se hallaron inscripciones con tizas sobre puertas y mobiliario con leyendas como “Estos zurdos murieron por ser adoctrinadores de mentes vírgenes y son MSTM” (Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo) y “Por los camaradas dinamitados en Seguridad Federal. Viva la Patria”- habría sido una repuesta de sectores de la Policía Federal por el explosivo que dos días antes había estallado en el comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal, situada en la calle Moreno al 1417 de la ciudad de Buenos Aires.
De acuerdo a la investigación, los imputados llegaron a recibir información valiosa sobre una serie de asesinatos que se producirían aquella madrugada a raíz de la denuncia formulada en la comisaría 37° por un joven que vivía a metros de la parroquia de San Patricio. En la calle había advertido la presencia de dos autos Peugeot 504, cada uno con un ocupante y ninguno de ellos perteneciente a vecinos del barrio.
La patrulla de cuatro efectivos de la Federal enviada a la zona por orden del jefe de servicio Héctor Raúl Olivetto obtuvo información clave y, aun así, no intervino para frenar el crimen masivo que minutos después se pondría en marcha. En efecto, uno de los ocupantes de aquellos vehículos dijo a un policía: “Si escuchás cohetazos, no salgas porque vamos a reventar la casa de unos zurdos”. Esos mismos agentes son quienes tuvieron a su cargo las actuaciones requeridas para el sumario de la instrucción.
Los expolicías de la comisaría 37° de la Federal que deberán declarar ante el juez Rafecas son el oficial ayudante Miguel Ángel Romano, el sargento Atilio Edgardo Juárez, el agente Serafín Losada y el oficial principal Héctor Roberto Olivetto. Cabe destacar que se trata de una causa que tramita de forma conexa al expediente 16.441/2006 caratulada “Gallone Carlos Enrique y otros sobre homicidio agravado y privación ilegal de la libertad agravada”.
Desde la agrupación Palotinos por la Memoria, la Verdad y la Justicia celebraron la decisión del juez Rafecas y consideran que la citación a declaración indagatoria representa un paso significativo para el avance de la investigación “al tiempo que destacamos la encomiable tarea que desde hace años viene realizando el equipo jurídico de nuestra querella conformado por los doctores Pablo Llonto, Adrián Krmpotic y Ariel Noly”.
Para el abogado Pablo Llonto –que al día siguiente de la citación de Rafecas, participó de una reunión en la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de la Nación- es destacable “la resolución del juez Rafecas ordenando la indagatoria de cuatro policías más, por un crimen que el próximo 4 de julio cumplirá 50 años… un crimen que le dolió a la Argentina y que le dolió a nuestra iglesia. Tres sacerdotes y dos seminaristas palotinos asesinados, nunca nadie hizo nada y recién ahora van a ser llamados a indagatoria”.
En el acervo documental de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA) –que preserva y gestiona la CPM- existen legajos de las víctimas, una comunicación del propio 4 de julio a cargo de la sección Capital Federal en la que se informa del hallazgo de los cuerpos en la iglesia de San Patricio y artículos periodísticos de esas primeras jornadas en los que se recoge la versión policial que se instaló desde el primer momento en alusión a “elementos subversivos” como autores de los asesinatos.
“El Comando de la Zona 1 informa que en horas de la mañana del día de la fecha elementos subversivos asesinaron cobardemente a los sacerdotes Alfredo Kelly, Alfredo Leaden y Pedro Dufau y a los seminarista Salvador Barbeito y José Barletti. El vandálico hecho fue cometido en dependencias de la iglesia San Patricio sita en la calle Estomba 1942 lo cual demuestra que sus autores además de no tener patria tampoco tienen Dios”, señala el comunicado militar.

















