Vandalizaron el trabajo de memoria de tres escuelas en Quilmes

Una semana después de que la comunidad educativa del polo que integran la Escuela Primaria 23, la Secundaria 21 y el Jardín 901 en Quilmes realizara un acto de memoria en el marco de los 50 años del golpe militar y los 360 años de la localidad las placas y el mural que habían presentado aparecieron vandalizados. “Personalmente creo que hay un intento por amedrentar a familias, docentes y pibes. No hay ingenuidad en el tipo de pintadas”, señala Julia Merediz, hija de un desaparecido de esa comunidad educativa.
ANDAR en Quilmes
(Agencia) En virtud de los 50 años de la dictadura y los 360 años de Quilmes como distrito desde el Polo educativo que integran la Escuela Primaria 23, la Secundaria 21 y el Jardín 901 trabajaron en lo que va del año y en profundidad temas de historia reciente y memoria. Particularmente lo hicieron a partir del libro El silencio de las chicharras de Julia Merediz, educadora e hija de Rodolfo Merediz, un trabajador estatal y militante político desaparecido durante la última dictadura. Los chicos y chicas trabajaron el material en los 3 niveles, investigaron la biografía del papá de Julia que fue estudiante allí en la escuela secundaria nocturna y desde el equipo docente fueron elaborando distintas estrategias y materiales según las edades.
El lunes pasado presentaron el mural que pintaron entre todos en el frente de la escuela y repusieron las baldosas por la memoria de Rolo Merediz y Leo Leyes, que habían sido colocadas hace un tiempo pero estaban desgastadas. Del acto participó Julia junto a toda la comunidad educativa. Ayer, al iniciar la semana, se encontraron con esos trabajos vandalizados. “No es sólo personal, es profundamente político… por eso es personal – apunta Julia- Son maestros a la hora de hacer sin ser vistos. Son expertos en no animarse a mostrar la cara, ni dar el debate, ni hablar en público”, publicó Merediz en sus redes.
La escuela con las inspectoras y la secretaria de DDHH del municipio ya hicieron una denuncia policial. Julia considera que no se trata de “pibitos mandándose una. Hay algo más de elaboración en citar la AAA, no hay ingenuidad en el tipo de pintadas”. La comunidad también tuvo puertas adentro una jornada de reflexión y planean tener otra de reparación convocando a la comunidad.
“Generación tras generación las banderas de la Memoria, la Verdad y la Justicia pasaron de mano en mano, se levantaron en cada plaza, en cada escuela. (…) Rolo, Rosita, Leo, Osvaldo, Pajarito… y 30 mil más: sus nombres no tienen olvidos, quienes hicieron esto son anónimos”, concluye Merediz.
















