EL AGENTE YA HABÍA MATADO A OTRO JOVEN Confirmaron prisión preventiva para el policía de la Ciudad que mató a un joven que iba jugar al fútbol

La Sala I de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de Morón confirmó la prisión preventiva del ex agente de la Policía de la Ciudad Lucas Gómez por el asesinato de Juan Cruz Leal y el intento de asesinato de su amigo Daniel, cuando los dos jóvenes iban en moto a jugar un partido de fútbol 5. Los jueces de la Cámara rechazaron la pretensión de la defensa del policía para que el hecho sea considerado como un caso de legítima defensa y consideraron que, por la expectativa de pena y los antecedentes de violencia del imputado, había riesgos procesales que justifican la prisión preventiva. Diez meses antes de este hecho, Gómez mató por la espalda a un joven que presuntamente había intentado robarle la moto. Esa investigación sin embargo nunca avanzó y el policía volvió a matar. La Comisión Provincial por la Memoria, en su calidad de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura, interviene en la causa como particular damnificado institucional.
ANDAR en Morón
(Agencia) El agente de la Policía de la Ciudad Lucas Gómez seguirá detenido en la Unidad Penal 39 de Ituzaingó por el asesinato de Juan Cruz Leal, de 21 años, y el intento de asesinato de Daniel Khune. El agente de seguridad está imputado por los delitos de homicidio agravado por ser cometido por un miembro de fuerza de seguridad pública y por la utilización de un arma de fuego, en concurso real con homicidio agravado por ser cometido por un miembro de fuerza de seguridad pública y por la utilización de un arma de fuego en grado de tentativa. El hecho ocurrió el pasado 12 de marzo cuando Juan Cruz y Daniel iban en moto y en ropa deportiva a jugar un fútbol 5 con amigos. En el camino se cruzaron con el Lucas Gómez que circulaba también en moto con su pareja; el policía estaba de franco y de civil pero armado y les disparó porque imaginó que podían ser ladrones.
De acuerdo a la instrucción judicial, las dos motos avanzaron juntas durante una cuadra, cuando Gómez hizo una maniobra brusca, frenó para interceptarlos y disparó tres veces: dos de las balas impactaron en Juan Cruz que murió en el hospital, la otra en su amigo Daniel, que sobrevivió al ataque. En ningún momento los jóvenes habían tenido una actitud amenazante y, según la imputación, no había ninguna razón para que el policía actuara de la forma que actuó.
A pesar de las pruebas que permiten reconstruir la intención homicida, los abogados del policía presentaron un recurso de apelación cuestionando la calificación legal del hecho y solicitando la excarcelación o la prisión domiciliaria. La Sala I de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de Morón, integrada por los jueces Fabián Cardoso, Fernando Bellido y Diego Grau, rechazó ese planteo y negó la morigeración de la prisión. Así dejo firme la prisión preventiva que había sido dictada en abril por el juez de garantías Ricardo a Fraga a pedido de la fiscal María Alejandra Bonini. Desde entonces Gómez sigue las instancias procesales detenido en una unidad del Servicio Penitenciario Bonaerense.
En su resolución los jueces de Cámara señalaron que no hay en la investigación ningún elemento de prueba objetivo que respalde la actuación del policía en el marco de la legítima defensa, como sostienen sus abogados. Las víctimas no tenían armas, no lo amenazaron con robarle ni siquiera hubo una manifestación verbal de los jóvenes que pudiera representar para Gómez una situación de riesgo o agresión, enumeran los jueces. “Aun aceptando -provisionalmente- la percepción del imputado, lo cierto es que -por el momento- la supuesta agresión que dice haber enfrentado, no aparece realmente delimitada con un grado de precisión que permita comprender cuál era el peligro concreto”, señala la resolución.
Sobre este punto, además, los jueces de Cámara advierten que Gómez tiene formación policial y más de doce años de experiencia en la función, lo que lo obligaba a tener una mejor evaluación de las situación de riesgo y actuar con medidas disuasivas menos levisas antes de usar su arma reglamentaria sin corroborar la existencia cierta de riesgo. Con estos argumentos, la Cámara sostuvo la imputación de primera instancia y rechazó el pedido de morigeración de la prisión por considerar la gravedad de los hechos y por tal la expectativa de pena alta.
Los jueces agregaron además otro argumento a su decisión: las situaciones de violencia previas cometidas por Gómez. “Frente a situaciones asociadas a alarmas vecinales o presuntos hechos de inseguridad, Gómez solía intervenir personalmente exhibiendo su arma reglamentaria y asumiendo actitudes de confrontación que algunos entrevistados [vecinos] consideraron excesivas o impropias del contexto en que se desarrollaban”, describe el fallo.
El ex policía de la Ciudad además ya había matado. Diez meses antes de asesinar a Juan Cruz Leal, Gómez mató a un joven que presuntamente intentó robarle cuando iba de civil en moto con su novia. En el arma del policía, con capacidad para 17 cartuchos, había 12. Se encontraron cuatro vainas servidas en la escena del hecho; como indican las lesiones, el policía disparó por la espalda. Esa investigación sin embargo no avanzó.

















