EN EL MARCO DE LA 18° JORNADA DEL DEBATE ORAL Y PÚBLICO Juicio CNU 2: un investigador describió los orígenes y desarrollo de la organización criminal “que produjo más de 80 asesinatos”

Este jueves se llevó a cabo una nueva jornada del juicio que tiene como imputados a los principales responsables de la agrupación paraestatal Concentración Nacional Universitaria (CNU), Antonio “Tony” Jesús, José “Pipi” Pomares y Carlos “el Indio” Castillo, con la declaración de un único de testigo: el historiador platense Juan Luis Besoky, autor de una investigación sobre la historia de la CNU como parte del desarrollo histórico de la derecha peronista. Como testigo de concepto, Besoky describió el marco general en el que se cometieron, de acuerdo a las estimaciones, más de 80 asesinatos en las ciudades en las que operó aquella organización. La próxima audiencia del juicio será el 17 de septiembre.
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(Agencia) “En La Plata hubo un cambio importante en el nivel de violencia política entre junio y agosto de 1974, con una serie de asesinatos políticos que se acrecentaron aún más hasta comienzo de la dictadura. En las ciudades donde operó la CNU –especialmente La Plata y Mar del Plata aunque también hubo militantes en Bahía Blanca y Mendoza- se estima que produjo más de 80 asesinatos”, afirmó ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata el testigo de concepto, Juan Luis Besoky, historiador y autor de una investigación sobre el origen y desarrollo de la organización criminal.
Fue la única declaración testimonial de la 18° jornada del juicio, que estuvo enmarcada en un reclamo público en las inmediaciones del tribunal por parte de familiares, amigos y compañeros de las víctimas, para la unificación de todas las causas penales contra la CNU, apertura de todos los archivos de inteligencia del período 1974-1983 y por la realización de justicia tras más de 51 años desde que ocurrieron los hechos.
Cabe recordar que este juicio comenzó en febrero pasado a instancias del tribunal integrado por los magistrados Jorge Gorini, Roberto Minguillón y María Gabriela López Iníguez, y tiene como imputados a tres de los principales líderes de la organización paraestatal: Antonio “Tony” Jesús, José “Pipi” Pomares y Carlos “el Indio” Castillo.
Son 13 las víctimas contempladas en la causa, 9 de las cuales terminaron asesinadas: Jorge Rosendo Ruda, Ricardo Arturo Rave, Alcides Emilio Méndez Paz, Daniel Rayson Midon, Walter Martini, Elia Zanata, Graciela Martini, Néstor Dinotto, Hugo Pastorino, Adelaida Úrsula Barón, Carlos Alberto Sathicq, Leonardo Guillermo Miceli y Horacio Salvador Urrera.
Respecto a su investigación, Besoky explicó que entre sus fuentes principales se destaca el acervo documental de la Dirección de Inteligencia de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA), causas penales como la conocida como Triple A que se inició en 1975 y contiene las primeras menciones de la CNU, y entrevistas a sobrevivientes.
“El origen de la CNU se encuentra en el año 1964, como un desprendimiento de la agrupación Tacuara en la filial de La Plata y en el contexto de radicalización política. Ese nacionalismo de derecha dentro del peronismo se inscribirá en el ámbito estudiantil, tanto de la ciudad de La Plata como –años más tarde- en Mar del Plata. Y desde octubre de 1973, en el marco del regreso de Perón a la Argentina, se profundizará el avance de la derecha sobre la tendencia revolucionaria del peronismo”, amplió.
Ese mes, de acuerdo al testigo de concepto, es importante porque aparece la revista El Caudillo, la tercera posición, que atacaba fuertemente a sectores del peronismo combativo y tenía como slogan “El mejor enemigo es el enemigo muerto”, y el director de la publicación, Felipe Romeo, estaba vinculado al ministerio de Bienestar Social y a López Rega.
También aquél octubre de 1973 se produjo el primer atentado de la Triple A, la Alianza Anticomunista Argentina, cuya víctima fue el senador Solari Yrigoyen cuando se trataba una ley en el Congreso de la Nación que le daba más poder a la estructura sindical y a la que el legislador rechazaba.
El retroceso o desplazamiento de sectores de la izquierda peronista se profundizaría con la renuncia del gobernador bonaerense Oscar Bidegain, que sería reemplazado por Victorio Calabró, movimiento que se replicaría en el resto de las administraciones provinciales gobernadas por el peronismo.
“Y en La Plata, desde mediados de 1974, hubo un cambio importante en el nivel de violencia política con una serie de asesinatos políticos y, de acuerdo a fuentes de la inteligencia policial, la modificación del mando de la CNU, con el ascenso del Indio Castillo y un acercamiento mayor al aparato represivo del Estado”, agregó.
















