ABANDONO DE PERSONA SEGUIDO DE MUERTE Condenaron a 5 policías bonaerenses por la muerte de Francisco Cruz

Este viernes 10 de abril el Tribunal Oral Criminal 2 de Florencio Varela condeno a cinco agentes de la policía bonaerense a penas que van de 1 año hasta 6 años y 6 meses de prisión, en el marco del juicio por abandono de persona seguida de muerte y otros delitos, del que resultara víctima el joven Francisco Valentín Cruz. El hecho ocurrió a mediados de marzo de 2020 luego de que la víctima fuera subida a un patrullero mientras sufría un estado de desorientación y confusión producto de su padecimiento mental, que fue advertido hasta por los mismos vecinos que habían llamado a la policía. Fue la última vez que se lo vio con vida. La Comision por la Memoria (CPM) –que en su carácter de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura patrocinó a la familia de la víctima- valoró poder llegar a una condena que se ajusta a las pruebas producidas durante el debate y que expone la responsabilidad policial en su muerte. Tres de los cinco policías se fueron detenidos y esposados de la sala de audiencias.
ANDAR en la Justicia
(Agencia) “Es un veredicto que se acercó bastante a lo que habíamos peticionado en nuestros alegatos, especialmente porque los cinco agentes imputados fueron hallados culpables y porque la propia familia de Francisco recibió positivamente este resultado del juicio luego de tanta lucha por acceder a la justicia. La muerte de Francisco no debió haber ocurrido y no pudo haberse concretado sin la intervención de los policías que lo subieron al patrullero sin motivo, además de no haber notificado en su momento el lugar en el que presuntamente lo dejaron”, señalaron desde la CPM, Mecanismo Local de Prevención de la Tortura en la provincia de Buenos Aires, tras escuchar las condenas este viernes 10 de abril.
En efecto, los cinco imputados recibieron penas de prisión: Sergio Esteban Barboza y Emanuel Maximiliano Peralta fueron condenados a 6 años y 6 meses de prisión por abandono de persona seguido de muerte (en la modalidad de una puesta en situación de desamparo) en concurso ideal con omisión de un acto funcional; Ezequiel Carlos Rodríguez fue condenado a 6 años de prisión por abandono de persona seguido de muerte. Estos tres agentes fueron detenidos tras la lectura del veredicto y trasladados para cumplir la pena de prisión efectiva.
Por su parte, la agente Virginia Noemí de la Vega fue condenada a 2 años de prisión en suspenso por ser considerada partícipe secundaria del delito de abandono de persona en concurso ideal con omisión de un acto funcional; y Facundo Alan Iván Rolón fue condenado a 1 año de prisión en suspenso por el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público.
En las próximas semanas el Tribunal Oral Criminal 2 de Florencio Varela –con la integración de los magistrados Santiago Emmanuel Zurzolo, Patricio Gandulfo y Natalia González Aguirre- dará a conocer los fundamentos de la sentencia.
Cabe recordar que los hechos que se ventilan en este juicio ocurrieron después de la medianoche del 14 de marzo de 2020 en la intersección de la Avenida Hudson y calle 1356 de la localidad de Ingeniero Allan, partido de Florencio Varela, cuando una comisión de cinco policías acudió al llamado de vecinos por un posible intento de robo.
En efecto, Francisco Valentín Cruz, de 29 años, había sido visto en un patio de una vivienda particular, lo que motivó el llamado al 911 y la llegada del móvil policial. El joven, de acuerdo a los relatos de los vecinos, estaba desorientado, balbuceaba y no se le entendía lo que decía. Horas antes había estado en una guardia de salud mental, y cursaba un tratamiento ambulatorio.
Sin embargo, los policías decidieron igualmente ingresarlo al patrullero y llevárselo, con la excusa de que lo trasladarían a un centro de atención de la salud. Fue la última vez que alguien lo vio con vida, y tres días después su cuerpo apareció tendido sobre un charco de brea en una tosquera de la zona.
Entre los testimonios brindados en el juicio se destacan los de las hermanas de Francisco, Celeste Cruz y Esther Quijano, quienes describieron el cuadro de salud y el tratamiento que cursaba la víctima, lo que resulta fundamental para establecer que –tal como pudieron interpretar los propios vecinos que llamaron al 911- la irrupción en un patio no implicó ningún riesgo para los propietarios ni para el barrio.
Otra prueba que resultó fundamental es la del propio jefe del Comando de Patrullas de Florencio Varela, quien señaló que los cinco policías imputados actuaron por fuera de la ley durante aquella madrugada del 14 de marzo de 2020.
Ante el tribunal también declararon bomberos y policías que intervinieron en el hallazgo del cuerpo sin vida de Francisco; los vecinos del barrio que presenciaron el momento en que lo suben al patrullero; una médica que había atendido a Francisco en el hospital Alejandro Korn, de Melchor Romero; entre otros.
Asimismo, como prueba documental se incorporó por lectura el resultado de autopsia, un informe de Gendarmería nacional respecto a las circunstancias del hallazgo del cuerpo y otro informe relativo al sistema de geolocalización automática de vehículos que permite establecer los detalles de tiempo y lugar en los que se movió el patrullero en el que cargaron a Francisco.
















