ESTE MARTES SE CONOCE EL VEREDICTO Alegatos en juicio por torturas policiales: “se arrogaron una especie de derecho de castigar a personas a las que debían cuidar”

En el tramo final del juicio por jurados en el que se ventilan ocho hechos y múltiples delitos, principalmente el de torturas, este lunes se llevó a cabo, a instancias del Tribunal Oral Criminal (TOC) 1 de La Plata -con la dirección técnica de la jueza Cecilia Sanucci- la jornada de alegatos finales y últimas palabras de los imputados, y mañana se sabrá si los imputados son hallados culpables. En representación de dos víctimas y como Particular Damnificado Institucional (PDI), la CPM pidió justicia para que este tipo de hechos no vuelva a ocurrir: “Lo de Domselaar es una herida abierta que no cierra después de 10 años. Ante cada recuerdo esa herida revive en las víctimas, por lo que tenemos en este juicio una posibilidad de cerrarla y que las personas puedan retomar sus vidas”. En consonancia con la fiscalía, el organismo pidió para los siete imputados un veredicto de culpabilidad.
ANDAR en Domselaar
(Agencia) Este lunes se llevaron a cabo los alegatos finales en el juicio por torturas y otros graves delitos cometidos entre agosto de 2015 y marzo de 2016 en la subcomisaría de Domselaar, partido de San Vicente, contra al menos cinco mujeres y dos varones que estuvieron allí alojados .
Al igual que al comienzo del debate, tanto la fiscalía como la CPM – que en su condición de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura patrocina a dos víctimas e interviene como PDI- sostuvieron las calificaciones legales en base a la prueba producida y solicitaron al jurado popular que dictaminara un veredicto de culpabilidad para todos los imputados.
Por su parte, las defensas también repitieron sus teorías de caso que, ante la falta de sustento probatorio, apuntaron a la hipótesis de falsa denuncia, hechos que nunca existieron, discurso ideologizado y selectivo, y “la visión de túnel” para referirse al modo en el que el bloque acusador habría llevado adelante la instrucción de la causa y su participación en el juicio.
Cabe recordar que los agentes policiales Cecilia Ballerini, Juan Fernández, Rodolfo Morales, Emilce Ponce, Carlos Remuzzi, Jorge Rodríguez y Lucas Vizgarra están siendo juzgados desde el lunes 6 de abril por un jurado popular al que llegan imputados por distintos delitos: sometimiento a torturas, severidades, vejaciones agravadas por violencia, amenazas, apremios ilegales agravados, abuso sexual agravado y hurto agravado. La magistrada Cecilia Sanucci a cargo del TOC 1 de La Plata es la jueza técnica del debate.
Las víctimas son cinco mujeres que estaban alojadas en una celda de 3 x 4 con sólo dos camas de cemento y un baño que se tapaba de manera recurrente. No tenían acceso a cuidados médicos ni recibían alimentos, y permanecían encerradas en aislamiento extremo.
En esas condiciones además fueron sometidas entre agosto de 2015 y el 3 de marzo de 2016 a diversas torturas, maltratos y vejámenes, sanciones degradantes como obligar a una mujer a limpiar el inodoro con una tapita, tocamientos y acoso sexual, además de robarles las pertenencias y coaccionarlas para que no denuncien estos hechos. Además se juzgan las torturas a las que fueron sometidos dos varones alojados en la dependencia: uno de ellos sufrió lesiones por golpes, abuso sexual y agua hirviendo, el otro fue golpeado con el fin de obligarlo a dar una determinada información.
“Lo que pasó en Domselaar es una herida abierta que no cierra después de 10 años. Aquí escuchamos a las víctimas con los ojos llenos de lágrimas, con mucha emoción y angustia, particularmente cuando volvían a ver las imágenes de la dependencia policial. Ante cada recuerdo se revive esa herida. Por eso, este juicio significa una posibilidad de cerrar esa herida y que las víctimas puedan seguir adelante con sus vidas”, señaló el equipo de la CPM en sus alegatos finales.
Dirigiéndose a los jurados, el organismo solicitó que, en atención a la naturaleza de los hechos ventilados, apoyen su decisión en base a una perspectiva de derechos humanos que ponga por delante la dignidad humana, y que también se realice desde una perspectiva de género, libre de prejuicios estigmatizantes.
“Se trata de reconocer la desigualdad estructural entre hombres y mujeres y esto lo vimos especialmente en los padecimientos que debieron atravesar las cinco detenidas de Domselaar, los tratos y apodos denigrantes que recibían por su condición de género y la violencia sexual que padecieron varias de ellas. Asimismo, la violencia de género también la encontramos en las golpizas y humillaciones que debió atravesar, por ejemplo, uno de los dos varones en el período investigado. Le pusieron ropa de mujer y lo insultaban con adjetivos femeninos, reforzando los estereotipos y la violencia”, amplió.
“Todos los imputados pasaron por este juicio con todas las garantías del debido proceso y son muy pocos los casos de tan extremos y graves delitos como estos que tienen la posibilidad de llegar a juicio, por lo que mañana hagan justicia, que siente un precedente para que hechos como los que aborda esta causa no se vuelvan a repetir”, concluyó la CPM.
Por su parte, la fiscalía a cargo de Juan Pablo Caniggia sostuvo que se han acreditado sobradamente todos los extremos de la acusación y que, lejos de la imposición de un relato ideológico, fallas estructurales del proceso o falsas denuncias, se han nombrado en este juicio a otros cinco agentes policiales del destacamento policial de Domselaar -que trabajaron allí entre los meses analizados- y que, sin embargo, no estuvieron ni están imputados.
“Lo que se ha podido probar es la actuación de los malos policías, que en su accionar han cometido graves delitos. No se trata de un juicio a la fuerza de seguridad ni un análisis de las condiciones materiales de los calabozos e infraestructura de Domselaar, sino de la búsqueda de justicia por lo que estos policías le hicieron a las personas allí alojadas. Pedimos entonces un veredicto de culpabilidad”, cerró.
La última jornada del juicio comenzará este martes 21 desde las 9 con la lectura de las instrucciones finales que la magistrada Sanucci impartirá a los 18 jurados -12 titulares y 6 suplentes- antes de que pasen a deliberar y emitir el veredicto.















