TEATRO EN LA CPM “No podemos condenar a los sobrevivientes a la culpa eterna”

Este viernes 10 de abril a las 20 hs se presenta en la Comisión por la Memoria, con entrada gratuita, una versión performática de la obra Mi vida anterior, el unipersonal que protagoniza Dennis Smith y surgió del libro Desaparecida dos veces de la dramaturga Teresa Donato. La historia que cuenta es la de una sobreviviente de la ESMA sobre quien pesa, a diferencia de la mirada sobre quienes no salieron, el estigma de la traición. Una historia que abre preguntas necesarias a 50 años de la instalación del terrorismo de Estado en el país.
ANDAR en La Plata
(Agencia Andar) Una casualidad, o no tanto, convierte a la dramaturga y guionista Teresa Donato en confidente de Ana Massochi, una sobreviviente de un centro clandestino y de las miradas suspicaces que de alguna forma cuestionan que haya salido de ahí con vida. Un amigo en común, una cena, una mesa común, una conexión inmediata y un vínculo que creció. “Ella necesitaba hablar y en ese momento yo escuchaba, no correspondía que yo hiciera preguntas ni comentarios. Me contó de su militancia montonera, cosas que no había compartido con nadie. Así pasaron unos años y me dijo que su hijo quería saber de su vida pero era difícil hablarlo, le dijo ‘mamá por qué no escribís un libro’. Y me lo pidió a mí. Sentí una responsabilidad enorme, pero en seguida le dije que sí”, cuenta Donato. Así inició un proceso de tres años del que además del libro derivó en una obra de teatro.
La obra tiene también una versión performática que cruza la lectura del libro con fragmentos de la obra y esa es la experiencia que podrán compartir quienes se acerquen este viernes 10 de abril a las 20 hs a la Comisión Provincial por la Memoria.
“Me encontré con esta historia de causalidad y siento que las cosas más importantes de la vida vienen de esa manera. Yo tampoco tenía intención de que el libro fuera obra de teatro, surgió por un comentario de una amiga, y al día siguiente tenía que laburar con Dennis, y le comento lo que estoy haciendo y él me dice yo lo quiero hacer yo, hagámoslo ya, y ahí el metió quinta, es una topadora”, cuenta Teresa.
La historia de Ana es una historia densa. Es una de esas historias personales que hablan del país, del que fue, del que se soñó y del que tenemos y del terror que se instaló para disciplinar e imponer. Fue oficial segunda de Montoneros, parte de su familia fue asesinada y, como ella, secuestrada y/o desaparecida. Ella sobrevivió, fue elegida para salvarse -si es que alguna de esas palabras pueden contener algo de lo que sucedió- por uno de sus victimarios. Pudo exiliarse con una libertad vigilada y bajo las miradas acusatorias de los propios y la culpa, y un silencio pesado.
Pero ahora su historia se puso en escena y siete mil personas llenaron todas las funciones. “Es porque querían escuchar esta historia –afirma Teresa- Hay gente que quería revolver el pasado, el pasado de los sobrevivientes, que es algo muy polémico. Porque Ana es una sobreviviente y se la considera una traidora, y se los castigó a quienes salieron con vida, no por su voluntad sino porque fueron elegidos por otros, como si se pudiera elegir después de la violencia sexual más extrema”.
La dramaturga entiende que esta es una discusión necesaria y que requiere coraje. “Para mí esto es una cruzada, no sabés las historias que escucho, y también las puertas que se cierran. Hay gente que murió sin aguantar el peso de sentirse traidores. No podemos condenar a los sobrevivientes a la culpa eterna. Y a 50 años es importante que podamos discutirlo. Es muy emocionante poder colaborar en este debate desde lo que podemos hacer y si podemos hacer una caricia a la espalda cansada del sobreviviente es una emoción enorme. También lo es salir de la capital. Ir a La Plata, a la CPM, es algo especial, y que la gente del ámbito de los derechos humanos se acerque a la obra es un orgullo”, cierra.
La entrada al espectáculo es gratuita; las entradas se retiran 15’ antes del horario en la sede del organismo (calle 54 #487).

















