OCURRIÓ EN LA COMISARÍA PRIMERA DE SAN NICOLÁS Dos policías a juicio por disparar a detenido en la cara

El próximo martes se iniciará un juicio por lesiones culposas contra los policías bonaerenses Antonio Ezequiel Luna y Nicolás Santiago Empedocle de la Comisaría 1° de San Nicolás. Los agentes dispararon directamente hacia una persona alojada dentro de un calabozo y le produjeron serias lesiones en la cara por las que perdió un ojo, entre otras consecuencias. El proceso será ante el Juzgado Correccional N° 1 de San Nicolás. La Comisión Provincial por la Memoria participará del debate oral como particular damnificado institucional en su calidad de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura
ANDAR en San Nicolás
(Agencia Andar) “Tirale, dale, que es de explosión” le dijo Antonio Ezequiel Luna a Nicolás Santiago Empedocle después de pasarle una escopeta. Son los oficiales que se desempeñaban como imaginaria y oficial de servicio respectivamente en la Comisaría 1° de San Nicolás la madrugada del 1 de agosto del 2024. Esa noche habían detenido a dos hombres por resistencia a la autoridad; uno de ellos era Jonathan Paredes, que en ese momento discutía para que no lo dejaran dentro de una celda pequeña junto al otro detenido.
Los oficiales dispararon hacia la celda y como resultado Paredes perdió un ojo. Ahora serán juzgados por lesiones culposas ante el juez Sebastián Luis Subiri que subroga el Juzgado de Ejecución N° 1 de San Nicolás. La Comisión Provincial por la Memoria es parte del bloque querellante como particular damnificado institucional junto a Gabriel Ganon, que patrocina a la víctima.
De acuerdo a la prueba consignada en la elevación a juicio el oficial “apuntando por la ventana de rejas de buzones, alzó la escopeta y efectuó el disparo a Paredes que se encontraba detrás de la puerta, a menos de medio metro”. La escopeta no tenía munición de estruendo sino postas de goma, y el proyectil impactó en la cara de paredes causándole el estallido ocular del ojo izquierdo, que tuvieron que extirpar, y varias lesiones cortantes graves que no le permitieron trabajar por más de un mes.
El fiscal Rubén Darío Giagnorio, sin embargo, calificó los hechos como lesiones culposas, un delito cuya pena en expectativa puede ser de un mes a tres años de prisión o una multa de entre mil y quince mil pesos. Consideró que intentaron “sofocar una situación de disturbio” y que aunque el accionar fue imprudente creían que el arma estaba cargada con munición de estruendo.
Desde la CPM se considera que se trata de un claro caso de violencia policial y que el comportamiento de los agentes no puede ser considerado como negligente o culposo. A eso se le suman otras cuestiones que también se desprenden de la prueba, como el posible intento de encubrir lo ocurrido.
La versión policial informada en principio a la fiscal, por ejemplo, fue que Paredes estaba alterando al resto de los detenidos por lo que intervinieron disparando con una escopeta en dirección al suelo y que ese disparo de posta de goma había rebotado en el suelo impactando en el ojo de Paredes. El relato entra en clara contradicción con los testimonios que constan en la causa respaldados por otras pruebas.
El debate oral comenzará el próximo martes 18 de agosto y se espera que declaren 26 testigos durante dos jornadas (martes y miércoles).
















