MUESTRAS A 50 AÑOS DEL GOLPE MILITAR Objetivo Astillero: los archivos de inteligencia policial que espiaron la organización de los trabajadores

46 personas del Astillero Río Santiago están desaparecidas o fueron asesinadas, una cifra que lo coloca entre las fábricas con mayor número de víctimas. La Comisión Provincial por la Memoria produjo una muestra que describe la persecución hacia los trabajadores y su organización, que se podrá recorrer este 26 de marzo en la Plazoleta de Derechos Humanos del Astillero Río Santiago a las 9.30 hs, en el marco de conmemoración que se realizará a 50 años del golpe militar.
ANDAR en Ensenada
(CPM) Un archivo policial. Un legajo con un registro de cientos de fotos de una asamblea extraordinaria; retratos de los oradores, con su correspondiente identificación, y de los asistentes. Se trata de material encontrado en el archivos de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires -que desde 2001 gestiona la Comisión por la Memoria-, y acumula miles de documentos con información producida sobre clubes, fábricas, sindicatos, partidos políticos, bibliotecas, parroquias; acciones individuales o colectivas que fueron objeto de vigilancia y persecución policial.
El mundo del trabajo fue espiado en forma sistemática y no exclusivamente durante la última dictadura militar. Los primeros registros de la DIPPBA sobre el Astillero Río Santiago se encuentran dentro del legajo de la Asociación de Trabajadores del Estado Ensenada y comienzan a finales de los años 50.
A la localidad de Ensenada en general le corresponden más de 170 legajos que incluyen aquellos referidos a sindicatos y establecimientos fabriles y otros más episódicos desplegados a partir de “hallazgos de panfletos”, planes de lucha, antecedentes de trabajadores calificados como “agitadores gremiales”. 28 legajos y más de 2.000 fojas reflejan la vigilancia al Astillero Río Santiago. Desde 1957 hasta 1998 hay informes de inteligencia, memos internos, fotografías de inteligencia y de prontuarios, listas electivas, boletines, afiches, volantes, panfletos y recortes de prensa que reponen el devenir del Astillero y el de sus trabajadores. Se registran actividades regulares del gremio (elecciones, reuniones, asambleas, prensa y difusión, plenarios), actividades de afiliados, antecedentes personales, disputas con otras organizaciones gremiales, conflictos con la patronal o con el Estado, medidas de fuerza, denuncias de secuestro.
Con una selección de ese material se desarrolla la muestra en la que pueden advertirse dos momentos álgidos de seguimiento: mediados de los 70, en plena implementación del terrorismo de Estado a través de acciones represivas y el registro de actos de resistencia, y durante los 90 frente al vaciamiento y los intentos de privatización en pleno desarrollo de las políticas neoliberales.
En un contexto en el que se pierden derechos laborales que se creían establecidos, repasar la historia de las luchas y resistencias que mejoraron la vida de las y los trabajadores se vuelve un ejercicio necesario para buscar nuevas herramientas de organización.

















