PIDEN LA EMERGENCIA ÍGNEA Incendios en la Comarca Andina: “El lugar donde me crié ya no existe”

El sur del país enfrenta, con una organización comunitaria admirable, incendios de los más devastadores conocidos hasta ahora. Con cuatro de los seis municipios de la Comarca Andina severamente afectados el alerta no cesa y el camino de la reconstrucción será largo. La necesidad de una toma de conciencia sobre el uso del fuego y la prevención de incendios.
ANDAR en Epuyén
(Agencia Andar) Hace un mes que en la Comarca Andina todo es fuego, humo, cenizas. También es solidaridad, organización y un trabajo sobrehumano. Es que los pobladores del lugar están combatiendo el incendio más devastador que hayan conocido hasta hoy. El foco más grande comenzó el 5 de enero a mil metros del Lago Epuyén, en Puerto Patriada. “Este es un incendio forestal y de interfase, se denomina así porque hay viviendas dentro del bosque, que comenzó y se incrementó por tres factores: la topografía del lugar, el clima y el combustible. Pero es la primera vez que un incendio afecta cuatro municipios de la Comarca Andina, El Hoyo, Epuyén, Cholila y El Maitén”, describe Jorge Bonansea, el director de protección ciudadana de Epuyén que fue brigadista durante 35 años y bombero voluntario durante 27.
En tan sólo 48 horas el desastre consumió 1800 hectáreas, en seis días la cifra aumentó a 12 mil y para mediados de mes promediaban las 20 mil hectáreas en Chubut si se tienen en cuenta los focos de Los Alerces y El Turbio. Se quemaron bosques implantados y nativos, matorrales y casas. En Epuyén consumió 37 casas y en El Hoyo otras 10, también alcanzó galpones y estructuras de producción. “Hay que tener en cuenta que Cholila y Epuyén son comunidades ganaderas. Los productores tuvieron que bajar el ganado de la cordillera y necesitan alimentación, hay que ver cómo sobreviven los animales hasta el invierno”, señala Jorge.
Ailín Bonansea, la hija de Jorge, es trabajadora social y viajó desde la provincia de Buenos Aires donde vive actualmente para acompañar a su familia y comunidad. Ambos destacan la organización comunitaria frente al desastre. “El trabajo de brigadistas y bomberos voluntarios es impresionante, hace un mes que el incendio no para y ellos tampoco, lo hacen con muchísimo esfuerzo dejando a sus familias, es a destajo”, dice Ailín. “Hay que tener en cuenta que toda la Comarca Andina está adentro de un corredor que se denomina de fuego, toda la vida hubo fuego, lo hay y lo habrá, históricamente. Entonces de hace muchos años en Chubut, Rio Negro, Parques Naciones conformamos como un solo bloque con los bomberos voluntarios, más las personas y vecinos que se autoconvocan y se conforma una gran estructura. En menos de una hora ya tenés más de 100 personas trabajando”, agrega Jorge.
Entre todos los grupos ambos destacan a quienes conforman uno de los más grandes y que se abocan a las atareas la logística. “no es sólo los que combaten frente al fuego, sino quienes preparan viandas, acercan agua, un mate. Aquellas personas que no se animan, no pueden, o no quieren ir al incendio cocinan, acercan herramientas, piden donaciones, y gracias a eso quienes van lo hacen más tranquilos, más seguros”, coinciden. “No hay nadie que no haya estado haciendo algo”, señala Ailín. Todos ayudan también a reconstruir, a sacar árboles quemados, y todo el tiempo aparecen nuevos focos por lo que hay que hacer constantemente control de cenizas.
La adrenalina y el alerta no cesan. La solidaridad compensa un poco la tristeza. “Se prendieron casi 40 casas y todo el bosque nativo y eso, para las personas que viven acá, es equivalente. Lo que era bosque es casi todo ceniza y eso genera mucha angustia. Para que el bosque pueda volver a ser como era van a pasar 70 años, nosotros no vamos a volver a ver la Comarca como era, eso tiene mucho impacto psicosocial. El lugar donde me crie ya no existe”, las palabras de Ailín definen la desolación de los habitantes.

El Bosque Nativo tarda unos 70 años en regenerarse y se necesitarán políticas de protección. Foto: Silvia Pardo
Mientras funcionarios provinciales y nacionales niegan el cambio climático y desestiman o desmantelan políticas públicas de prevención la población de la Comarca sigue alerta y trabajando. “No es verdad que el incendio esté controlado. Hay posibilidad que este incendio con el de Los Alerces se junten y es cada vez más grave la situación. Es importante entender la responsabilidad del estado”, señalan los Bonansea.
Esta semana los los gobernadores de Río Negro, Chubut, La Pampa, Neuquén y Santa Cruz solicitaron al Congreso de la Nación Argentina el tratamiento urgente de una ley de Emergencia Ígnea durante el período de sesiones extraordinarias. Los funcionarios informaron que se quemaron más de 168.000 hectáreas en La Pampa, 45.000 en Chubut, 6.000 en Neuquén, 10.000 en Río Negro y 700 en Santa Cruz, lo que eleva el total regional a casi 230.000 hectáreas afectadas. “Lo que podemos hacer como humanidad es tomar esto como un límite – cierra Jorge- estamos en riesgo y necesitamos que se tome conciencia del uso responsable del fuego y mucha prevención”.


















