7F: II Marcha del orgullo antifascista y antirracista LGTBIQNB+

Este sábado 7 de febrero tendrá lugar la segunda Marcha del orgullo antifascista y antirracista LGTBIQNB+, que a partir de las 15 hs irá desde Congreso hasta Plaza de Mayo, en CABA. Se llevará a cabo en simultáneo en Chubut, Río Negro, Neuquén, en varias ciudades de la provincia de Buenos Aires, en Rosario, Córdoba -capital y Valle de Punilla-, Chaco, Misiones, Formosa, Mendoza, Salta, Tierra del Fuego y Corrientes. “Esta marcha nació de la asamblea antifascista antirracista LGTBQNB+ que se juntó en tres oportunidades, y refleja la unión en la práctica efectiva de los distintos sectores que hoy están en lucha contra las políticas de represión, hambre y muerte de este gobierno”, dijo a Andar Quimey Ramos, activista travesti e integrante de la comisión por justicia para Sofía Hernández.
ANDAR en CABA
(Agencia) En una conferencia de prensa realizada el jueves, referentes de estos colectivos recordaron a Lohana Berkins, la activista travesti que impulsó la ley de identidad de género, en un nuevo aniversario de su fallecimiento y se expresaron en contra del avance del fascismo en Argentina. En este sentido, hicieron un llamado “a calentar la calle en la antesala de una reforma laboral que no queremos, como tampoco queremos que le sigan pegando a les jubilades todos los miércoles o que las personas discas no puedan ni siquiera tener un piso de derechos”. También manifestaron la necesidad de poner un límite a la persecución judicial y represiva de militantes y dirigentes políticos que ejercen su derecho a la protesta social, y llamaron a “denunciar en esta movilización los asesinatos a manos de la policía de las compañeras trans Sofía Fernández en Pilar, de Fernanda Arias en Salta, de Samuel Tobares en Córdoba”.
En diálogo con Andar, Ese Negro Montenegro, militante transmasculino y miembro de la Columna Mostri, describió que se trata de “colectivos y activistas del movimiento LGTBIQNB+, organizaciones de personas con discapacidad, personas en situación de calle, trabajadoras sexuales, colectivos antipunitivistas, afrodescenfientes e indígenas, migrantes, feministas y transfeministas, agrupaciones estudiantiles y universitarias, ambientalistas, asambleas barriales, sindicatos y partidos políticos, organismos de derechos humanos y organizaciones sociales”. Estos grupos enunciaron que marcharán “en rechazo a un sistema de descarte que se manifiesta a nivel local y global, bajo las consignas:
“¡Frente al fascismo: lucha y solidaridad!”
“Acá no sobra nadie: ninguna vida es descartable”
“Contra las reformas y la Reforma Laboral esclavista de Milei y sus cómplices: ¡Paro general!”
“Fuera Trump de América Latina”
“No a la baja de imputabilidad”
“No a la Reforma de la Ley de Glaciares”
“¡Abajo los decretos 61 y 62/2025 que restringen a las vidas trans!”
“Reparación histórica para la población travesti trans”
“Derogación del DNU 366/25 que modifica la Ley de Migraciones 25.871 y rechazo a todas las políticas antimigratorias”
Montenegro destacó que “desde la I Marcha del orgullo antifascista antirracista del año pasado, que surge en respuesta a los dichos de Milei en Davos –cuando vinculó a la homosexualidad con la pedofilia, y pronunció en contra de los feminismos, la migración y de lo “woke”- compartimos una caracterización de que este gobierno y otros a nivel global han radicalizado sus discursos y sus prácticas fascistas”. Como ejemplos a lo largo del último año mencionó la represión sistemática y sostenida a jubilados los miércoles en Congreso, el incumplimiento (hasta hace unos días y obligados por fallo judicial) de la reglamentación de la ley de emergencia en discapacidad, los recortes en salud, afectando a personas que requieren tratamientos permanentes a la vez que criminalizando a trabajadores de salud que luchan por su defensa.
El activista destacó los casos de gatillo fácil y violencia institucional que, en la CABA, solo en los último mes mataron a dos vecinos, al igual que la policía de Córdoba que mató a golpes a Samuel Tobares al grito de “tomá puto” en noviembre pasado, o la policía de PBA que atropelló con un patrullero a la una fotógrafa trans llamada la Treinti, en La Tablada, también a fines de 2025.
“Caracterizamos al fascismo de esta época, que convengamos aunque haya muchxs teóricos o analistas políticos queriendo desacreditar la discusión porque esta época no es idéntica a los modelos clásicos de fascismo, Hitler, Franco o Mussolini, hay que tener claro que esas ideas que tanto daño hicieron a la humanidad también se actualizaron”, afirmó Montenegro.
“Lo vemos en las cárceles de Bukele, en el aparato represivo del ICE o la invasión de EEUU en territorios latinoamericanos (Venezuela y el Caribe dan cuenta de ello). Lo vemos en la inacción del Estado nacional ante el ecocidio en el sur, en Mendoza o en el intento de reformar la ley de glaciares habilitando su destrucción. Lo vemos en el genocidio israelí en Palestina. En un mundo donde se intenta instalar que hay vidas descartables, donde la crueldad se ha legitimado desde los jefes de estado, llevando a una cárcel a un pibe de 5 años por ser migrante o donde un niño de 11 años con autismo es violentado por Milei en redes sociales”, agregó. A su criterio, “ese odio permea en todas las capas y alimenta la construcción de un ‘enemigo interno’, porque el hambre y el empobrecimiento, de la mano de un discurso donde el problema es el villero, el desocupado, la jubilada que accedió a una moratorio o la vendedora de la economía popular, son a quienes este gobierno señala como el problema mientras la riqueza se hiperconcentra en las mismas pocas manos”. Montenegro destacó que “los estados y sus esquemas represivos quieren implantar la idea de que el problema o la riqueza del mundo se mal gasta en supuestas minorías sexuales, raciales o de clase, los migrantes que estudian gratis en nuestras universidades públicas y se atienden gratis en nuestros hospitales públicos”. En su mirada, fascismo es habilitar el odio entre nosotrxs para deshumanizarnos, el fascismo, este el que nos toca enfrentar en el siglo XXI, tiene estas formas, tiene al jefe de gobierno de la ciudad más rica del país (CABA) jactándose y celebrándose por haber desalojado a más de 3.000 personas, entre ellas más de mil menores de edad, a quienes dejó en la calle, entonces por eso una marcha, por eso un encuentro, por mantener viva una memoria de lucha. Un ejercicio de no indiferencia, un llamado a la sensibilidad. Marchamos diciendo que acá no sobra nadie. Que ninguna vida es descartable. Y que ante el fascismo respondemos con solidaridad”.
Por su parte, Quimey Ramos manifestó que “el activismo LGBTQ+ es encasillado como si fuera de minorías, pero en realidad somos esa lesbiana precarizada en los espacios de memoria que este gobierno quiso cerrar, somos maricas enfermeros que ven su salario recortado y sus derechos en riesgo, somos travestis y trans que tuvieron un trabajo formal por primera vez al entrar al Estado gracias al cupo laboral trans, ellos están enfrentando despidos aunque la ley no lo permite y salarios de menos de 400 mil pesos, hay jubilados no binaries que no pueden comprar sus medicamentos”. Y agregó: “Esta marcha une todas las luchas, es una unidad antifascista que se construye en la acción de lucha, con libertad de crítica de cada frente, de cada sector, para producir una síntesis real y necesaria contra quienes quieren reducir nuestra vida a expresiones de tristeza lacrimógena”. Ramos aclaró que “no podemos ir a una unidad como furgón de cola de dirigentes que luego van a formar parte de las filas de nuestros verdugos”.

















