JOVEN EN TRATAMIENTO POR SALUD MENTAL Francisco Cruz fue subido a un patrullero y apareció muerto tres días después en una tosquera

El Tribunal Oral en lo Criminal 2 de Florencio Varela inició este lunes el juicio por delito de abandono de persona seguido de muerte que tiene como imputados a cinco policías bonaerenses. El cuerpo sin vida de Francisco Valentín Cruz de 29 años, fue hallado el 17 de marzo de 2020 en una tosquera de la localidad de Ingeniero Allan, Florencio Varela, tres días después de haber sido subido a la fuerza en un patrullero. Los agentes policiales hicieron todo mal y fuera de la ley: lo metieron al patrullero pese a que era visible su padecimiento mental, no lo registraron como aprehendido o detenido, no lo comunicaron a la autoridad judicial y no lo llevaron a un centro de salud para el chequeo médico legal ni para asistirlo pese a su evidente cuadro de padecimiento. Luego intentaron desviar la investigación aportando testigos falsos. En su carácter de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura, la Comisión Provincial por la Memoria patrocina a la familia de la víctima en este juicio previsto para tres jornadas consecutivas.
ANDAR en Florencio Varela
(Agencia) Francisco Valentín Cruz estaba en tratamiento psiquiátrico por problemas de salud mental cuando, en la madrugada del 14 de marzo de 2020, salió de la casa que compartía con su hermana en la localidad de Ingeniero Allan, Florencio Varela, con destino incierto y completamente desorientado.
Ingresó al patio de una vivienda y los dueños, creyendo que se trataba de alguien con intención de robar, lo increparon, lo redujeron y lo maniataron hasta que llegó la policía. No obstante, en ese período de espera, los vecinos pudieron advertir que el hombre no comprendía lo que pasaba, no se entendían sus palabras ni registraba lo que ocurría a esa hora de la noche, por eso decidieron no formular denuncia en su contra.
Aun así, los policías lo ingresaron al patrullero y desde ese momento no se supo nada de él. Los efectivos no cumplieron con ninguna de sus obligaciones: no dieron aviso de la aprehensión a las autoridades judiciales en turno, no lo llevaron a la realización del chequeo médico legal ni lo trasladaron a un centro de salud teniendo en cuenta el notorio cuadro de confusión en el que se encontraba.
Finalmente, tres días después un hombre denunció la aparición de un cadáver en una tosquera de Villa Hudson: era el cuerpo de Francisco. Tuvieron que pasar exactamente 6 años para que la causa llegara a instancia de juicio por el delito de abandono de persona seguido de muerte, y que tiene como imputados a los agentes del Comando de Patrullas de Florencio Varela Ezequiel Carlos Rodríguez, Virginia Noemí de la Vega, Emanuel Maximiliano Peralta, Sergio Esteban Barboza y Facundo Alan Iván Rolón.
El debate oral y público comenzó este lunes 16 de marzo a instancias del Tribunal Oral en lo Criminal 2 de Florencio Varela y se extenderá –en principio- hasta el miércoles 18 del mismo mes. La CPM, en su carácter de mecanismo Local de Prevención de la Tortura, patrocina a la familia de Francisco en la búsqueda de justicia por este grave caso de violencia institucional y de encubrimiento policial y judicial.
Cabe destacar que en la primera jornada de juicio se dio lectura al auto de elevación a juicio, y quedó firme tanto la acusación del ministerio público fiscal como la de la CPM respecto a la calificación legal de los hechos ventilados y la teoría del caso.
Luego se dio paso a la producción de prueba; en ese sentido resultaron fundamentales las declaraciones de las hermanas de la víctima, Celeste Cruz y Esther Quijano, quienes describieron el padecimiento de salud mental de Francisco Cruz, el tratamiento que llevaba adelante y la imposibilidad de que, en virtud de ese cuadro, pudiera haber representado un riesgo para los agentes policiales que lo abordaron inicialmente y lo subieron al patrullero.
También declararon tres vecinos que estuvieron en el momento en que la policía aprehendió al joven. Los testigos señalaron que Francisco estaba como perdido, desorientado, incoherente, que balbuceaba y que no se le entendía lo que decía. Agregaron que era notorio “que no había ido a robar, sino que era otra la cuestión”.
En la segunda jornada del juicio se espera que declaren los bomberos y policías que intervinieron en el hallazgo del cuerpo de la víctima en la tosquera, entre otros testigos.

















