MOVILIZACIÓN A UN MES DEL CRIMEN Pedido de justicia por el docente asesinado por un policía mientras manejaba un Didi

Cristian Pereyra fue asesinado el 15 de marzo por el policía de la provincia de Buenos Aires Matías Vizgarra Riveros, durante un viaje a través de la aplicación Didi. Cristian tenía 39 años y una hija pequeña, era docente y completaba su salario trabajando en la aplicación, el policía que esa noche estaba fuera de servicio lo mató de cinco disparos. Este miércoles cuando se cumpla un mes del asesinato, la familia marchará hasta los tribunales de San Justo reclamando verdad y justicia. La CPM, en su calidad de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura, patrocina a la familia y se presentó como particular damnificado institucional.
ANDAR en La Matanza
(Agencia) Tres hermanos docentes, escuela técnica, media y primaria. Una familia desgarrada porque un efectivo de la policía bonaerense asesinó a uno de ellos. “Estamos desgarrados y destrozados por lo que nos pasó”, dijo a ANDAR Victoria Pereyra, una de las hermanas de Cristian Pereyra. Este profesor de 39 años fue asesinado durante la madrugada del 15 de marzo en Virrey del Pino, mientras realizaba viajes con una aplicación para completar sus ingresos.
Este miércoles, a un mes del hecho, la familia convoca a marchar a las 10 de la mañana desde Yrigoyen y Almafuerte (San Justo) hacia el edificio de justicia. Se espera la presencia de organizaciones sociales, movimientos, gremios docentes y vecinos y vecinas de la localidad que el viernes pasado particparon de un encuentro de solidaridad realizado en la sede de la APDH de San Justo con el propósito de preparar la movilización de este miércoles.
El hecho ocurrió sobre la autopista Presidente Perón, mano a Ezeiza, a la altura del barrio San Javier. Cristian daba clases en las escuelas técnicas 8 y 10 de La Matanza pero el sueldo no le alcanzaba, por eso hacía viajes en la app Didi. Esa noche el policía Matías Alejandro Vizgarra Riveros estaba fuera de servicio y fue quien solicitó el viaje que la app le asignó a Cristian; durante el recorrido, Vizgarra lo mató con cinco disparos y luego le robó el auto. La investigación determinó que Pereyra recibió una “herida de bala en el tronco posterior a la altura de la escápula: dos orificios sobre el lado derecho posterior, mitad de la espalda; un orificio en pectoral derecho; uno en codo izquierdo y en brazo derecho”.
El uniformado de 23 años, miembro de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (Utoi) de Puente 12, permanece detenido, a pesar que los abogados defensores solicitaron que sea liberado hasta el juicio. La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) patrocina a la familia Pereyra, junto al Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (Ceprodh) y también se presentó como particular damnificado institucional en su calidad de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura; si bien fue rechazado en primera instancia, esa decisión fue apelada.
El fiscal Adrián Arribas aseguró que todas las pruebas apuntan a que Pereyra fue asesinado por el policía Vizgarra Riveros y le imputó el delito de homicidio agravado por el empleo de arma de fuego. En paralelo, la Auditoría General de Asuntos Internos habría dispuesto su inmediata desafectación de la fuerza de seguridad.
Si bien la acusación plantea un homicidio en situación de robo, la declaración del policía ante la fiscalía fue inconsistente y las hermanas del docente, Brenda y Victoria Pereyra, creen que hay más responsables por el crimen; señalaron, por ejemplo, que en el auto estaba el celular de su hermano, de modo que no creen que el asesinato haya ocurrido por un intento de robo. “Un robo no es porque está todo, a mi hermano lo mataron por otra cosa”, manifestó una de ellas.
En diálogo con ANDAR, Victoria también criticó el accionar del fiscal, quien “habló con los medios de comunicación primero y después con la familia”. Y agregó: “hay muchas irregularidades, cosas que no nos cierran, imagínate que está metida la Bonaerense, y es la misma Bonaerense la que le hace la autopsia a mi hermano”.
La hermana señaló que solamente tuvieron acceso a las capturas de pantalla de las cámaras de seguridad, pero aún así quedó en evidencia que Vizgarra Riveros llevó a su hermano por distintos lugares. “Esto significa que además del robo y el asesinato puede haber otro delito y puede haber más cómplices”, afirmó. Además, le resulta sospechoso que el policía haya preguntado si había entrado algún herido de bala en el lugar donde hacía adicionales. Para ella, “tenía contactos como para entorpecer la causa”.
Ausencia forzada
“Era un papá muy presente en todo lo referido a la crianza y la educación de su hija, porque estaba separado pero con custodia compartida de su bebé, que ahora llora, pide jugar con él, le explicamos como pudimos lo sucedido. Ella interpretó que estaba en el hospital, y que lo podía curar porque dice que es doctora”, contó Victoria sobre su sobrina, que tiene 3 años y se llama Olivia. “Como familia estamos súper destrozados y desgarrados por lo que nos pasó”, confesó.
La familia, integrada por José Pereyra, Carmen Machado y su hermana Brenda, tiene a cargo un familiar con discapacidad que padece una enfermedad terminal. Victoria destacó que su hermano Cristian se ocupaba en gran medida de su tío. Brenda y Victoria son gemelas y tienen 33 años. Una es maestra de primaria y la otra profesora de Historia, respectivamente.
Cristian Pereyra amaba la escuela técnica, estudió en Cañuelas y siguió ese camino con mucha felicidad. La Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de La Matanza (ADUNLaM) difundió un comunicado cuando el crimen se hizo público: “Desde ADUNLaM acompañamos y queremos solidarizarnos con su familia, para también marcar la realidad que atraviesan los salarios docentes de todos los niveles, con una caída de más del 50 por ciento en los dos últimos años y genera que la mayoría tenga que realizar otras actividades para cubrir las necesidades básicas”, denunciaron.

















